Identidad
El alumnado se siente visto, escuchado y reconocido
Trabajar la identidad al principio del año da a cada estudiante una forma de describirse que es suya, no una etiqueta que le ha puesto otra persona.
Diez actividades de aula que ayudan al alumnado a nombrar quién es, a poner sus límites y a respetar los de los demás.
Usar el nombre de alguien es el acto de respeto más pequeño que existe, y el que cambia un aula más rápido.
Diez sesiones dentro del horario lectivo normal, una al mes, cada una construida sobre la anterior. Escritas por psicólogos infantiles y docentes con experiencia. El alumnado celebra, define y defiende su propia identidad, y el año termina con un festival hecho con su propio trabajo.
Las personas necesitan herramientas, y permiso, para hablar de estos temas complejos con respeto. Cuesta hablar de discriminación sin palabras compartidas, así que la campaña da al alumnado y al personal el vocabulario y la seguridad para tener la conversación como toca.
Las actividades se adaptan desde los cursos más pequeños hasta los más altos. Alumnado, familias y educadores reciben el marco, las herramientas y el permiso para definir sus propios límites.
Herramientas para construir autoestima y valor personal. Actividades que muestran al alumnado el impacto de sus palabras. Métodos que convierten el respeto mutuo en un hábito y no en una norma.
Diez actividades de aula, aproximadamente una al mes, que culminan en una celebración de la identidad en junio. El calendario se adapta al vuestro.
Esta campaña ofrece el marco para un cambio cultural orgánico hacia la inclusión, la aceptación y el respeto. Crea la cultura en la que quieres trabajar.
La campaña está diseñada para cambiar la conducta diaria, no para hacer una charla y esperar.
Identidad
Trabajar la identidad al principio del año da a cada estudiante una forma de describirse que es suya, no una etiqueta que le ha puesto otra persona.
Límites
El alumnado practica nombrar lo que no le parece bien, y escucharlo de otra persona sin que el momento se desborde.
Cultura
Un lenguaje compartido y la práctica repetida quitan combustible a los insultos. Las conversaciones siguen entre sesiones, y ahí es donde la cultura se mueve de verdad.
El orden importa más que el espaciado. Aquí van los primeros cuatro meses; el año completo está en la página del programa.
Construye una base de confianza y apertura, y luego envía a cada estudiante a buscar el significado y el cariño detrás de su propio nombre.
Guía al alumnado para identificar y expresar cómo quiere que le llamen.
Explora por qué un nombre lleva más respeto que cualquier etiqueta.
Muestra al alumnado que es demasiado complejo para reducirse a una sola etiqueta.
Dinos vuestro centro, vuestros cursos y aproximadamente cuándo queréis empezar. Os enviaremos el pack de actividades y os acompañaremos en la primera sesión.
Diez actividades · un año escolar · ninguna asignatura nueva en el horario